Primer paseo por Logroño de la mano de Jane

Introducción a los paseos de Jane Jacobs

Los paseos de Jane (Jane’s Walk) es un movimiento que persigue homenajear a la activista y urbanista Jane Jacobs realizando acciones y recorridos por ciudades, para reivindicar las calles como espacio público de convivencia y encuentro. Se realiza en torno al primer fin de semana de Mayo, coincidiendo con el aniversario de su nacimiento. 

Esta iniciativa se creó en 2007 y ha ido creciendo de forma exponencial. Desde los 27 paseos del primer año hasta los más de 500 paseos alrededor de todo el mundo: desde Berlín a Nueva York y Sao Paulo a Tel-Aviv en más de 75 ciudades y 16 países.

Los paseos, son gratuitos, y su único fin es el de descubrir los rincones y las gentes que dan vida a nuestros barrios al margen de su interés estratégico o turístico. A su vez, pretendemos también aprovechar el paseo para conversar y debatir sobre el pasado, el presente y el futuro del barrio, así como recoger las inquietudes de sus habitantes.

Dicha práctica se podría enmarcar dentro del urbanismo social, que persigue poner en valor la escala humana de las ciudades.

El primer paseo de Jane por Logroño

Concienciad@s sobre la importancia del factor humano en la vida de Logroño y con cierta preocupación sobre las amenazas existentes sobre l@s habitantes de nuestra ciudad, empezamos a esbozar la iniciativa local de los Paseos de Jane.

La plataforma de lanzamiento del paseo fue el Ateneo Riojano, donde el 22 de marzo de 2019, en el marco del Ciclo Viernes Feministas, coordinado por Elena Sáenz de Urturi, impartimos una breve charla sobre Urbanismo con Perspectiva de Género, donde presentamos a Jane Jacobs y facilitamos una dinámica sobre la perspectiva de género en nuestra ciudad.

A partir de la recogida de datos de dicha dinámica esbozamos lo que fue el primer recorrido de los paseos de Jane en Logroño: un recorrido circular de unos 2 kilómetros que empieza y acaba en el casco antiguo de la ciudad.

El paseo en sí se llevó a cabo el 11 de mayo, en dos turnos de 25 personas con salida a las 10:00 y a las 12:30 desde la Plaza del Mercado.

Previamente se realizaron dos paseos preparatorios con diferentes colectivos (nuestr@s aliad@s) y personas a título individual que quisieron aportar su punto de vista al recorrido: Amigos de La Rioja, el Ateneo Riojano, Rioja Acoge, Asociación Igual a Tí (C.P.C.E.E. Los Ángeles), el Foro del Casco Antiguo, Logroño en Bici, Logroño Andando, Ecologistas en Acción, Proyecto Alasca o técnicos municipales de urbanismo fueron aportando gran parte del contenido del paseo oficial.

El recorrido

1- PLAZA DEL MERCADO

Partimos desde la Plaza del Mercado, corazón del Centro Histórico de Logroño, siendo conscientes de que éste es un urbanismo compacto y vivo.

Se podría decir que es una de las zonas privilegiadas de la ciudad, puesto que el acceso de los vehículos es limitado, existe mezcla de usos y posee bastante equipamiento necesario para desarrollar la vida reproductiva. 

No obstante, siempre es susceptible de ser mejorado. En base a lo que observamos, y nuestras aliadas y aliados nos ayudaron a visibilizar, percibimos que es una plaza en la que las actividades de socialización que se pueden desarrollar están bastante limitadas a la acción de consumir algo en una terraza. 

Pudimos observar los escasos bancos existentes en comparación con la enorme cantidad de sillas en terrazas, de la misma manera que los escasos bancos ni siquiera cumplen con las condiciones mínimas de accesibilidad. Si se atiende a la socialización de por ejemplo los niños y las niñas se pudo observar cómo se utiliza el mobiliario urbano o las rejas de la Iglesia de La Redonda, puesto que no existe equipamiento normalizado para ello. Cabe señalar que el arenero del árbol es siempre un gran recurso. 

Observamos falta de arbolado que garantice el sombreamiento, a pesar de que el espacio fue una plaza con cedros que fueron cortados en los años 90. También fue una plaza con diversidad de comercio, y sin embargo se advierte que la mayoría de los locales se destinan a la hostelería, tematizando la plaza.

Analizando el pavimento se reflexionó sobre su poca amabilidad, concretamente el área de adoquín, y más si es usado por personas de corta edad, más mayores, o que con dificultades de movilidad temporal o permanente.

Escuchando a nuestras aliadas y aliados también nos hablaban de que es un espacio siempre ocupado por eventos, y con bastante ruido para los vecinos y vecinas, al mismo tiempo que eso garantiza un espacio vivo y seguro. También apuntaban a que las zonas de carga y descarga están reservados para los comercios y hostelería, no pudiendo ser usados por los y las residentes para la misma actividad, lo que dificulta las tareas cotidianas. 

Además, el uso de la plaza se realiza principalmente por gente “autóctona”, payos y gitanos, siendo poco común ver a personas de otras culturas. También estaban preocupadas por la solución que se le ha dado a las basuras, apuntando a que deberían darle una alternativa que hiciera el espacio más amable.

Cabe señalar que siendo una plaza, un espacio de socialización, un punto de encuentro, el aparcamiento para bicis sea tan escaso en las cercanías, e inexistente en el interior de la plaza.  Logroño es una ciudad pequeña y muy plana, que permite el uso cómodo de la bicicleta.

A continuación nos dirigimos por Portales hacia la calle Bretón de los Herreros, donde pudimos observar cómo aquella supone la gran barrera entre la zona norte y la zona sur del casco, a la que volvimos al final del recorrido.

2- CALLE BRETÓN DE LOS HERREROS

Las primeras impresiones al encontrarse en esta calle son positivas: la presencia del Teatro Bretón, una arquitectura centenaria conservada en su mayor parte o el propio carácter peatonal de la calle, hace que la percibamos como amable.

Sin embargo, la peatonalización ha derivado en una excesiva ocupación del suelo por terrazas de bares, lo que supone una privatización del espacio público o “terrazalización” como lo describen nuestr@s aliad@s. El mobiliario urbano queda muy limitado en su uso ya que se tiende a utilizar de forma individual y no invita a ser usado de forma colectiva como soporte de espacios de encuentro.

En lo referente al arbolado, se ha ido perdiendo la personalidad y calidad ambiental que confería la masa de plataneros existente y que conectaba la zona verde de la calle con el Paseo del Espolón, siendo eliminados o sustituidos por especies de carácter ornamental.

La progresiva especialización de los locales comerciales hacia la hostelería también redunda en carencia de comercio de proximidad para la vida cotidiana.

La ausencia de bidireccionalidad para bicicletas y una rígola central para la recogida de aguas excesivamente pronunciada evidencian que la accesibilidad universal (en bicicleta, a pie…) no ha sido tenida en cuenta de forma prioritaria.

Nos planteamos la reflexión sobre la deriva en favor del turismo y el consumo, penalizando los servicios de las personas residentes.

3- PASAJE GRAN VÍA / REPÚBLICA ARGENTINA

Uno de los puntos identificados como inseguros frente a agresiones nocturnas pese a que alberga una serie de comercios y portales de viviendas nada desdeñable. Espacio de titularidad privada pero de acceso público. 

Dos pequeñas rampas que no cumplen normativa de accesibilidad dan acceso al pasaje, un espacio lúgubre en cuanto a iluminación que dista mucho de invitar a la estancia y a la conversación. Un pequeño espejo de superficie cóncava es el único dispositivo para prevenir sustos al doblar la esquina. Ante la carencia de iluminación, las farolas están 24h encendidas con el gasto energético que supone.

4- CALLE DE GARCÍA MORATO

Nos detenemos en esta calle peatonal, a la cual hemos llegado siguiendo la línea del deseo, puesto que no existe paso peatonal que permita la continuidad desde la acera de números pares de República Argentina hasta esta misma calle.

Y nos detuvimos ahí, porque esta calle nos permitía hablar y poder ser escuchadas, observar y analizar las virtudes y defectos de esta calle peatonal de agradable estancia y viva.

A pesar de ser una calle peatonal llama la atención el diseño del pavimento, que queda diferenciado para el uso peatonal y vehicular, lo cual no ayuda a empoderar a las peatonas, especialmente aquellas con diversidad de capacidades, que “mandan” en estas calles de prioridad no motorizada. La plataforma única contribuye a elevar la alerta de las conductoras, aunque no tanto como si no viesen claro por dónde deben ir. Si las peatonas no realizamos recorridos lineales, sino en S, ¿Por qué el  diseño del pavimento responde a la circulación de los coches? ¿Por qué son las “aceras” las que soportan el mobiliario urbano y la banda de rodadura la mayor iluminación? ¿No resulta incómodo que los maceteros corten la visual de las personas? ¿Por qué se no se usan plantas autóctonas para naturalizar los espacios verdes?

Si atendemos al uso de exclusivo de la ciudadanía, considerando nuestra diversidad, nos daremos cuenta que los obstáculos en las fachadas entorpecen el uso para personas que tengan alguna dificultad visual, o si observamos la situación de los bancos, podremos detectar la dificultad que supone para el acceso a los mismos que se hayan colocado pegados a las rígolas. 

El pavimento de la banda de rodadura, interrumpido por filas transversales, contribuye a una mayor pacificación del tráfico. García Morato no deja de ser una calle comercial que une dos arterias en Logroño destinadas al consumo y, siendo así ¿no sería más lógico que fuera completamente para el uso peatonal y, en un horario determinado para carga y descarga?. Residentes y visitantes disfrutarían mucho más de este espacio.

Tanto República Argentina como García Morato son calles con una gran diversidad de comercio, sin embargo es evidente la diferencia que existe entre circular por una y por otra. En República Argentina las aceras son estrechas y la mayoría de la superficie está destinada a los vehículos a motor, para zona de paso o estacionamiento. Sin embargo, en García Morato, podemos circular de manera amable y se aprecia una buena convivencia entre los usos residenciales, comerciales y hosteleros, aunque como decían algunos de nuestros aliados y aliadas, el comercio de esta calle se ha elitizado (comercio boutique).

García Morato constituye una “isla” diferenciada con puertas definidas de entrada y salida, y dotaciones para facilitar alternativas de movilidad. Si hubiera muchas más calles así, aunque no aisladas, se podrían definir itinerarios peatonales con continuidad.

5- PASEO DE LAS CIEN TIENDAS

La calidad ambiental de este barrio se hace patente por la disminución de ruidos y tráfico de las zonas circundantes y por una mayor presencia de arbolado. A su vez, es un buen ejemplo de coexistencia amable de movilidad (peatones, bicis, coches) y estancia.

Existe, sin embargo, un gran agujero negro en la vida del barrio que es el vacío dejado por el antiguo colegio de Maristas, que afecta, principalmente a la calle Ciriaco Garrido y a la zona central de Calvo Sotelo. La monotonía social es otro de los puntos débiles del mismo.

A día de hoy, las Cien Tiendas suponen, quizás, el mejor ejemplo de Área Pacificada, “Supermanzana” o “Superisla” existente en Logroño, por su tratamiento del espacio público, si bien la señalización resulta mejorable. Los colectivos de jóvenes también valoran que el área cuente con Wifi gratuito. 

Recordamos el pasado de la calle Juan XXIII con la presencia de los Cines Diana y nos preguntamos si la intervención futura del solar de Maristas conservará de algún modo la memoria de lo que fue en su día el colegio.

6- GLORIETA DEL DOCTOR ZUBÍA

Una de las zonas con mayor densidad arbórea que no está exenta de conflictos. 

Ruidos, comportamientos incívicos hacia el vecindario, pavimentación incómoda o aislamiento respecto a las zonas colindantes son algunos de los problemas que se dan cita en este entorno.

La normalización de la existencia de personas sin hogar es una de las preocupaciones derivadas de la sociedad individualista. Sin embargo, aquellas no protagonizan conflicto alguno, según los residentes, que enfocan el problema en el incivismo vinculado al ocio nocturno (ruido, basuras, orines…) rompiendo las reglas propias de convivencia de quienes habitan el espacio urbano.

Surge la propuesta de instalación de unos aseos públicos que den servicio a la plaza, así como el tratamiento del pavimento para mejorar su accesibilidad.

Recordamos el valor estancial de la cobertura vegetal formada por las copas de árboles de sombra, planeada en la ciudad antigua, frente a los espacios más modernos sólo utilizables desde el consumo.

7- CALLE RODRÍGUEZ PATERNA

Llegamos a la Villanueva, una de las zonas más descuidadas por nuestra ciudad. Si se recorren sus calles se puede observar cómo cuestiones tan básicas como el pavimento o la iluminación son bastantes deficientes, que con inversiones no tan costosas podrían mejorar muy significativamente esta zona. 

Jane hablaba de calles vivas y seguras, y aunque esta zona no sea una área insegura de la ciudad, la percepción de seguridad es una cuestión personal y hay algunas acciones que pueden reducir esta sensación de inseguridad que son: la iluminación, evitar rincones de difícil accesibilidad y escondidos, garantizar vida en la calle…

Para garantizar la vida en la calle debe existir diversidad de usos, bajos comerciales, hosteleros, equipamientos para la vida cotidiana, educativos, sanitarios, deportivos… en definitiva, una mezcla de usos que garantice que las calles sean transitadas en horario diverso y por gente diversa que permita tejer redes sociales y los cuidados entre las personas, como diría Jane Jacobs, de modo que se garantice en las calles una danza urbana constante. 

El hecho de no cuidar estos aspectos ha provocado que muchas personas que residían se hayan ido de esta zona por la carencia de accesibilidad y recursos básicos.

Sin embargo, tal y como apuntaban nuestras aliadas y aliados, es en éste área y en la zona sur del casco antiguo donde se han centralizado los Servicios Sociales de la ciudad, lo que no ayuda a eliminar la estigmatización que una parte de la población tiene hacia este área, como zona insegura. 

Tampoco ayuda ver solares vacíos convertidos en aparcamiento para vehículos privados o como focos de infección donde habitan las ratas que salen a pasear de noche por las calles.

También nos hablaban nuestras aliadas y aliados de la gran barrera que supone Avenida de Navarra, puesto que con dos únicos pasos de peatones al principio y al final hacen impermeable el acceso a esta zona, con potencial para desarrollar corredores peatonales con gran valor ambiental y paisajístico. 

Y continuamos hacia la última parada por nuestro recorrido haciendo un inciso en la Plaza de Santa Ana.

8- CALLE MARQUÉS DE SAN NICOLÁS/TRAVESÍA DE PALACIO

La intervención en el entorno de la Plaza Santa Ana (PERI Herrerías) ha supuesto la creación de vivienda de nueva planta y locales comerciales, sin embargo, la propia plaza no termina de funcionar y no se conecta de forma accesible y efectiva con el otro espacio público de las traseras del Albergue Municipal. Los exiguos elementos de juego infantil y los 4 magnolios existentes son bienes escasos a preservar en esta zona del Casco Antiguo.

En este tramo de la calle “Mayor” nos encontramos con un desierto de vida cotidiana, propiciado por  la ausencia de locales y escasez de viviendas (fachada lateral de la Iglesia de Palacio, traseras del Hotel FG o los propios accesos a garajes de la Plaza Santa Ana).

También se observan las desigualdades sociales de las personas que habitan y visitan el barrio al convivir un Centro de Día de baja exigencia para personas sin hogar con hoteles de alta gama.

Como telón de fondo nos respalda la intervención urbana del Colectivo BoaMistura: tapando una medianera vemos un gran mural que alude a dos aspectos clave del turismo logroñés: el Camino de Santiago y el ocio gastronómico. Ejecutado en 2006 con intención de reflejar el carácter hospitalario y hedonista de la ciudad, reflexionamos sobre el significado actual del mismo, una bienvenida destinada al turismo enclavada en el Casco Antiguo, metáfora de la deriva vital de la zona, venerada por los turistas de paso y cada vez más difícil de habitar por el menguante vecindario carente de servicios para la vida cotidiana.

Conclusiones

Una vez contamos con el objetivo principal cumplido: conversar y debatir sobre nuestra ciudad y cómo podemos cuidarla entre todas, sintetizamos las principales ideas que extraemos del paseo.

1- SOBRE EL CASCO ANTIGUO

Preocupación sobre la especialización turística del casco antiguo, con dos vertientes complementarias:

  • La presión de los negocios de hostelería hacia otro tipo de usos comerciales de proximidad va eliminando la oferta de comercio de cercanía necesaria para las personas residentes.

  • Por otra parte, la desregulación sobre el uso turístico en las viviendas, que afecta principalmente a esta zona de la ciudad, ejerce una presión económica sobre la oferta de pisos de alquiler a residentes habituales. Mientras la oferta de plataformas de alquiler turístico aumenta y abarata precios para visitar Logroño, la oferta de alquileres a largo plazo disminuye y se encarece, como viene ocurriendo en otras ciudades.

Estos dos aspectos se retroalimentan en el sentido de que un comercio de cercanía será cada vez menos rentable en la medida que se vacíe de vecinos el barrio. Y viceversa, el barrio será menos atractivo para la vida cotidiana si carece de los equipamientos necesarios (comerciales y otros).

Esta modificación de la fisonomía del barrio evidencia las desigualdades sociales existentes en el mismo, mientras que se abren puertas a turistas con poder adquisitivo, se invisibiliza, excluye y aísla a l@s vecin@s usuari@s de los servicios sociales.

2- SOBRE EL CENTRO

  • El reparto del espacio público está descompensado en favor del automóvil, lo cual se evidencia principalmente en calles como República Argentina y San Antón.

  • La presencia social mayoritaria de clase media-alta de edad avanzada no contribuye a la deseable mezcla social que favorece ciudades más igualitarias. Otras culturas y otros rangos de edad podrían enriquecer el vecindario de esta zona.

  • Amenaza de continuidad al pequeño comercio. El empuje que grandes marcas (del sector textil principalmente) ejercen sobre los alquileres de locales, así como la implantación de medianas superficies de supermercados son las principales amenazas a las tiendas tradicionales.

  • La gran vitalidad de las calles como espacio de encuentro y relación, así como comercial, se evidencia en toda la zona, destacando las zonas peatonales por su mayor calidad ambiental.

3- SOBRE MOVILIDAD

  • Diferenciamos claramente la habitabilidad y accesibilidad de zonas de prioridad no motorizada (a pie y en bici, por ese orden), “calles de estar” donde el coche sea el invitado, frente al ruido, percepción de inseguridad y ocupación del espacio de las “calles de pasar”. 

  • Paseando la ciudad se identifican los itinerarios peatonales que conectan la historia viva de sus calles, su valor estancial y para entablar las relaciones que constituyen la esfera de lo público.

  • Mientras una clasificación con preferencia ciclopeatonal de toda la zona del casco histórico sería deseable, con el coche como invitado, nos encontramos con una sobre-regulación que beneficia más a los usos comerciales que a los residentes. Siendo el coche el invitado ocupa un espacio el cual debería ser íntegro del ciudadan@ y/o residentes, ya que actualmente en el casco antiguo no se facilita la socialización entre l@s vecin@s.

4- SOBRE ASPECTOS SOCIALES

  • La pérdida de redes sociales y vecinales generan individualidad y reducen el poder social de reclamar una ciudad habitable y amable donde l@s ciudadan@s sean protagonistas centrales de la misma.

  • Se produce una estigmatización del casco antiguo por la concentración de espacios de servicios sociales siendo, a su vez, visto como inseguro, y terminando en no estar cuidado.

  • Se evidencia la necesidad por parte de la ciudadanía de determinados recursos como son los baños públicos, y que éstos deben estar adaptados.

  • En el paseo podemos ver partes muy explícitas (pavimentos, rampas, altura de mobiliario urbano, iluminación, etc.) donde la inclusión social de todas personas, siendo conscientes de la diversidad de capacidades que poseemos, es cuando menos, dificultosa.

  • La pérdida de comercio de cercanía y la inexistencia de espacios destinados a juegos para la infancia ha llevado a la pérdida de redes sociales vecinales y al abandono de lugares donde se han ido introduciendo negocios destinados al turismo generando desigualdad social preocupante.

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